Antes de que acabe junio
Escribir para contar que por fin he inaugurado el verano. No ha sido en San Juan, como otrora hiciera pegándome un buen baño en plena madrugada. Ni tampoco ha sido como hace ya algunos años los tres mosqueteros acostumbrábamos a ir a la playa para descansar de un examen tomándonos por libre el resto del día… Qué buenas conversaciones en plena exhibición al sol… Pero ha sido con la mejor compañía, carajo. Y es que lo bueno se hace esperar…
La playa estaba limpia, el agua, cristalina, permitía ver el fondo. Ninguna nube amenaza con restar protagonismo al Lorenzo, y el día era de completo descanso. Al menos la mañana…
Junio se va como vino, con exámenes, con las preocupaciones de siempre. Con el sabor amargo de no estar más pendiente de quien merece mi compañía en momentos que no son del todo buenos. Con la sensación de que no es justo sentir que la amistad es una evaluación contínua con corrección arbitraria, imparcial, y a veces, hasta injusta.
Pero me quedo con lo bueno de junio. Me quedo con las primeras sonrisas de Alejandro, que ya empieza a regalarme su mirada. Me quedo con los abrazos fuertes con que me recibe Pau, que parece me quiera hacer suyo para siempre. Me quedo con los besos esquivos a Lena, con su mirada, con su sonrisa, con su compañía. Me quedo con las palabras que intercambio por teléfono con Patricia. Me quedo con el descubrimiento de una amiga. Me quedo con Lourdes, siempre me trae recuerdos, envidias y un poco de imaginación los mensajes de Auxi cuando, en fechas como esta, va a encontrarse un poco a sí misma. Un poco a ayudar a los que más nos necesitan. Me quedo con Germán, con Pablo, con David y Sandra (a todos les debo una cena…). Me quedo con la felicidad del futuro matrimonio, ahora que ya pueden disfrutar de su hogar, tan bien montado. Me quedo con Héctor y Bea, Javi, Pablo, Luis, Alberto y Fernando (CAMPEONES DE EUROPA!!)… Me quedo con una breve visita de Teo, con un cumpleaños muy especial… Me quedo sin tinta en el tintero, y tantos cafés pendientes, tantas cenas esperando su momento.

