Saturday, May 31, 2008

Esto tengo, así soy

Tengo un sobrino que me hace feliz, que no lloré como con Pau su llegada a este mundo, pero sonreí como nunca desde la marcha de Lena…

Tengo unos días de normalidad, como si todo siguiera en orden, como si, cualquier día a cualquier hora, marcara su teléfono, me invitara a pasear y pudiera darle un beso…

Tengo unos padres que viven una nueva etapa con la felicidad que les da ser abuelos…

Tengo un perro que es un luchador, y a sus cansados 16 sigue jugando, buscando cariño, durmiendo…

Tengo un amigo que sufre, que guarda silencio, que niega su sufrimiento, que carga con excesivo peso…

Tengo un amigo que cuenta los días y casi hasta las horas porque en cuatro meses vivirá un sueño con su nueva etapa compartida con la persona que le llena de felicidad…

Tengo un amigo que llora, sufre y se culpa… Qué recuerdos me trae verlo… Cuestión de tiempo…

Tengo un amigo que me hace llorar de risa, un perfecto logístico que cada fin de semana echo de menos…

Tengo un amigo que busca la perfección en cada campo de los muchos artes…

Tengo un amigo que me alecciona con manera de entender la vida, su resignación cuando no hay dinero…

Tengo un amigo que guarda un secreto…

Tengo un amigo que sólo se muestra como es con el tiempo.

Tengo un amigo que viaja por trabajo y siempre está en mi recuerdo.

Tengo un amigo con una hija que le hace feliz en cada momento.

Tengo un amigo con mucha suerte, una suerte rubia, otra trabajo, otra…

Tengo una amiga con quien hablo hasta en el tiempo, bendito messenger…

Tengo una amiga que sabe qué es sufrir, necesario para saber qué es ser feliz…

Tengo una amiga con una cena pendiente…

Tengo una amiga de siempre…

Tengo un café pendiente, frío y caducado, esperándome en alguna barra de bar…

Tengo una bolsa de chuches que no quiero terminar, qué recuerdo, cuantas ilusiones me traen al recuerdo…

Posted by magras at 10:39:02 | Permalink | Comments (6)

Wednesday, May 28, 2008

Sensaciones, sentimientos

Le debo una disculpa a Alejandro. Tal vez debiera escribir un post sólo para él. Tal vez, incluso, debiera dedicarle a él exclusivamente líneas que hablaran de lo que sentí al verlo, pero a falta de destreza con las letras, he preferido hablar, además de lo que él me inspiró al verlo ya aquí, de otros sentimientos no menos importantes.

Semana rara la que llevo desde que el domingo despidiera a Lena agitando los brazos y subiendo al coche que me llevara a la soledad de mi Valencia con su recuerdo a cuestas…
El martes por la mañana, a una semana de empezar exámenes, una llamada me cambió la cara, y es que mi hermana, la persona que siempre ha viajado conmigo en cada uno de los destinos que me ha llevado a dejar un trozo de mi en Segorbe, Sagunto o Valencia, lo mismo que algo de ellos ha quedado en mi, me anunciaba que Alejandro estaba a punto de llegar. Que ya estaba aquí.

No sé qué cara puse, pero fue motivo de una burla cariñosa y risueña de una rubia y un moreno que, como el resto, están ahí sin ser llamados, ofreciéndose para ayudarme a llevar mejor la marcha de mi pasado, mi presente y mi futuro a tierras alicantinas. El resto, sonrisas, lágrimas que trataban de escaparse y nervios, muchos nervios. Teléfono en mano, cabeza donde habita el olvido y muestras de cariño de los que estaban a mi lado. Todo pasó muy rápido, más de lo que hubiera querido, al menos, por Lena. Quería estar a mi lado y mi torpeza y la prisa de Alejandro por asomar su cabeza a este mundo de locos no le permitieron estar a mi lado contando los centímetros que ya había dilatado, la cuenta atrás hasta diez empezando por el primero. Y al final, una llamada que anunciaba su llegada, un grito que anunciaba una vida, un estallido de locura y alegría que no podía ocultar…

Unos minutos después de abrazarme con Lena, transmitiéndonos nervios, alegrías, lo que nos hemos echado de menos en poco más de un día, vimos al culpable de nuestro inesperado y feliz encuentro. Por unos segundos no hubo nada más, no hubo nadie más. Sólo su figura frágil, dos ventanitas azules que buscaban en la penumbra Dios sabe qué, y al acercarme para regalarle una sonrisa, él me devolvió su bienvenida con un grito que no llegaba a romper en llanto, por más esfuerzo que hacía por cerrar los ojos y llorar.

Por unos minutos me olvidé de los padres, sólo estaba Alejandro. Sólo era él. He pedido tantas veces porque todo le fuera bien… Es tan pequeño, tan especial… ¡Y es mi ahijado, carajo! Cuando supe que él no tendría que coquetear con la dama gaucheriana sólo pude que alegrarme. Y cuando mi hermana, en un acto de generosidad y cariño, me anunció que si algún día necesitaba de médicos para lidiar con ella mi sobrino podría ayudarme con un poco de la sangre que le sacaron de su cordón sólo pude que sonreír, alejarme y llorar de alegría.

Hoy sigo en una nube… Ya la vuelvo a echar de menos, ya he vuelto a estudiar el del martes, ya acaricio a Mozart pensando que el tiempo se nos acaba. Ya vuelvo a estar con los míos cuando sufren.

Y de sufrir va también esta historia. En una habitación de hospital descansa Alejandro, dormido, tranquilo al lado de sus padres. Recibiendo visitas de gente que no conoce…

Pero hay un lugar, lejos de la 211, donde una persona muy especial sufre y calla su dolor. No es orgullo, es su estilo, a secas. Ha pasado ya lo peor y hay motivos para sonreir. Pero él, fiel a su estilo, sufre y aguanta el peso que toca y el que no con tal de aligerar el peso de los que quiere. Es un tipo duro y es mi amigo. Un trozo de mi hoy tiene otro motivo para ser feliz, el éxito de la operación de una persona que se ha ganó mi cariño hace tantos años es motivo para estar feliz.

PD: Estoy convencido que ayer unas cuantas estrellas brillaron con más intensidad que nunca, aunque ya no pueda escuchar su sonrisa, aunque ya no le oiga decir “pirulin”, aunque ya no pueda reírme con sus bromas… Ayer celebraron el nacimiento de un bisnieto, de un sobrino, allá donde se va tras el silencio.

Posted by magras at 18:25:31 | Permalink | Comments (3)

Sunday, May 25, 2008

Esta noche se permite llorar

Como si de la última noche se tratara, hoy se pueden derramar lágrimas con sabor a despedida.

Hace apenas unos minutos descansábamos los dos, con la tenue luz que salía de una vela que descansa en su farola, junto al Pinocho, cerca del oso que me llega a la cintura y tantos recuerdos que han venido haciendo nuestra historia…

Hace apenas un rato estábamos sobre el colchón de su cama, abrazados, mirando por la ventana un cielo oscuro que esta tarde ha llorado tambien su marcha.

Mañana ya no será como hoy. Mañana tal vez me reproche los besos que le he regateado. Mi falta de abrazos…

Mañana empezamos una nueva etapa, seguimos con la misma vida, juntos, en la distancia…

Alguien que vela por mi soledad se ha preocupado de mandarme una canción que me anime por correo… ¿A quien pretendo engañar? ¡Claro que la voy a echar de menos!

Posted by magras at 00:55:55 | Permalink | No Comments »

Saturday, May 24, 2008

Un cuaderno de bitácora

Hace unos días recibí una visita rápida que me distrajera del estudio de una persona que me conoce muy bien… No sabía que esa visita me iba a alegrar tanto.

Fue algo acordado, a su perdida, puntual, estrictamente puntual, bajaría. Hablaríamos brevemente y de sus palabras entendí que iba a recibir algo. Así se cumplió, a la hora exacta previamente acordada, me calcé y bajé a tomar un poco el aire. Anduvimos hasta un bar cercano a mi casa y allí me regaló dos cosas muy especiales…

He buscado esa botella por todos los centros comerciales y tiendas de vinos que conozco, pero nunca he visto esa botella de vino que espero poder tomar bien fría en su compañía…

El otro regalo, ah el otro, ése sí que es difícil de encontrar, porque pasa por encontrarse a uno mismo. Porque pasa por superar el miedo de enfrentarse a la hoja en blanco que te reta a ser valiente, a reflexionar acerca de uno mismo y a plasmar lo que pasa por tu cabeza y lo que es más doloroso, por tu corazón…

De presentación impecable, como decía la persona que me conoce muy bien, parecía hecho para mi, al menos para alguien con gustos similares a los míos. Un tanto extraños, antiguos a veces, algo barroco otras, pero gustos al fin y al cabo. Estaba ya iniciado. Afortunadamente se atrevió a romper la pulcritud del folio vacío y redactó palabras que se han convertido en esa especie de jaculatoria que leer cada vez que te sientes solo, que tienes ganas de emocionarte con buenas palabras que dictan mentiras (que me perdone su autor, pero no creo que merezca tan buenas palabras) más o menos ripiosas…

Y tras leerlo un par de veces, volví a leerlo una vez más, porque un par de lágrimas traicioneras que asomaron a mis ojos no me dejaban leer el final. Después, silencio. Un suspiro y un suspiro más, aun más fuerte, tratando de serenar el pulso. Busqué entonces mi bolígrafo de las ocasiones especiales, muy sencillo y austero, como mi gusto, réplica exacta de un bolígrafo que tuve cuando tenía ocho años y al que le cogí mucho cariño, sólo que por aquel entonces no veía nada especial en esas cosas que te recuerdan a alguien porque te lo regaló con una sonrisa en los labios. Y entonces, con miedo a romper la perfección de azul que trazaba palabras perfectamente redondas, perfectamente legibles, escribí, con paso calmo y sereno, al menos lo que el pulso me permitía, unas breves palabras en recuerdo de la fecha en que me regalaron las palabras, eso que tanto me gusta… Y nada más.

Escribir en el blog es fácil, a veces te planteas si debes desnudarte hasta tal punto, porque a veces pones en juego tu propia intimidad. Escribir en un blog es fácil, aunque cueste evitar cruzar la línea de lo privado y la línea de lo que quieres compartir sin esperar reproche a cambio. Pero escribir en una bitácora tan personal… Eso cuesta más. Exige descubrirse a uno mismo aquello que quieres ocultarte para evitar reproches propios. Exige ser sincero, muy sincero. Es un regalo muy especial, me lo regaló alguien especial.

Posted by magras at 18:16:21 | Permalink | Comments (1) »

Wednesday, May 21, 2008

Los renglones más queridos de Dios


Describía Torcuato Luca de Tena a aquellas personas cuya cordura no alcanza a ser muy cuerda que eran renglones torcidos de Dios… Para mí es en esos renglones en los que Dios más empeño pone. Les dedica todo el cariño que sus familias les dan, les otorga felicidad, porque a sus ojos la vida no es afán de éxito, sino aprobación con una sonrisa de que ellos han gozado, por unos minutos cada día, del éxito de quien más remunera tal hecho, los que les quieren. Y con ello les basta.

He recibido recientemente un correo de una amiga que habla del éxito de sus renglones más queridos, sus alumnos, capaces de hacer sentir orgulloso no sólo a las mamás y a los papás que fueron a verlo, sino también a los que colaboraron en estrecha relación, desde hace casi medio año, con ellos. Habla de lo orgullosa que se siente porque sus niños han realizado todo el trabajo, desde vestuario, decorado y por supuesto, la obra de teatro de un cuento que seguro a todos nos suena, aunque tal vez lejano, de nuestra infancia.

Afortunadamente hoy he recordado que, independientemente de los exámenes, de la pronta marcha de Lena, de los problemas surgen casi a diario, yo también fui niño. También gozaba de los cuentos, de las enseñanzas que a modo de moraleja escondían y que, lamentablemente, ya casi he olvidado… Ellos no. Ellos recordarán ese día y con ello a la persona que estuvo a su lado para que el premio de la sonrisa de los papás y de las mamás fuera posible. Ellos, tal vez, como Peter Pan, tengan la suerte de no crecer, o tal vez descubran que ser adulto no es tan bueno como se pensaba de pequeños…

El caso es que por un día, y con toda la austeridad que los grandes eventos merecen, vieron recompensado lo que tal vez por aquel lejano mes de octubre ni siquiera imaginaban. Imagino incluso que sorprenderían grátamente a su maestra.

Aprovecho estas líneas para agradecer, no sólo a la maestra, sino también a los alumnos, una lección que para un estudiante como yo, tan acostumbrado a dejarlo todo para el último momento, supone. La preparación desde hace tanto tiempo ha tenido su éxito.

Posted by magras at 08:00:47 | Permalink | Comments (2)

Thursday, May 15, 2008

Ahí van mis disculpas

Hoy su sonrisa amenazaba con apagarse…
tal vez yo fui el culpable,
o tal vez sólo el que desencadenó el final…
No fue, sin embargo, un triste final.

Sus labios, dañados, son ahora más sensibles.
Sus dientes, ahora ajados, siguen siendo el regalo
que se oculta tras el telón de carne y pecado,
la prisión de sus besos de tornillo que cada día le pido.

Su sonrisa no ha perdido brillo,
sus ojos, que forman parte de ella,
me siguen diciendo que me quieren…
Sus labios, húmedos, se deslizan suavemente…

Y ahí están otra vez, ahora ajados,
pero igual de blancos,
igual que ayer, igual que siempre…
Los dientes que quiero ver envejecer.

Posted by magras at 19:49:33 | Permalink | Comments (1) »

Tuesday, May 13, 2008

Benditas malditas supersticiones

Nunca creí en las supersticiones, y sólo escuchando la radio me he enterado que hoy era martes y 13, otra vez… La última vez que supe de este día cierto personaje, asesino y cobarde, ganaba una batalla a costa del hambre… Hoy, afortunadamente, no voy a hablar de política.

Al despertar no he querido si quiera desayunar. No sé como explicarlo, pero a todos nos sucede cuando el cuerpo nos dice que no acepta porque, aunq lo desconozcamos, algo raro le pasa…

He tenido que abandonar las aulas de forma apresurada para ir al baño por vómitos (entre otras cosas). Ahora estoy en casa, ya sin fiebre (bendito eferalgan) y aunque me rompa los planes en mi apretada agenda ahora cerca de exámenes me toca pasar la mañana en casa, en espera de una mejora casi milagrosa, para poder estar mañana en la biblioteca y por la noche en el último partido de futbol de la temporada.

Posted by magras at 13:36:19 | Permalink | Comments (2)

Monday, May 12, 2008

¿Qué fue del pasado?

Con motivo de una cerveza que sirva para ver a los amigos empezamos a recordar cosas de nuestro pasado.
Cuando todavía no conocíamos a los comensales con quien compartía el orujo que degustaba a pequeños sorbos, como se deben disfrutar los pequeños placeres de la vida, como puede ser conversar con amigos del pasado de uno mismo…

Me entristece saber que nunca más volveran esos momentos y sin embargo me alegro de lo que he vivido porque creo que no podría vivirlo de mejor forma.

Recordando anécdotas del instituto me dí cuenta de que ya he quemado algunas fases de mi vida que me resultan tan cercanas que todavía puedo recordar qué pasaba por mi cabeza en esos momentos. Que era lo que realmente sentía como auténticas encrucijadas en el sendero de la vida.

Aunque todavía no peino canas (un poco a mi pesar, pues se conoce que con las canas no cae el pelo, y aunque nunca me preocupé por mi imagen porque nunca fui un seductor, me gusta ver poblada mi cabeza que parece se resiste a sacar esos pelos grisáceos que anuncien que el otoño no vendrá a mi cabeza) ya voy camino de ser tío, ya tengo ganas de tener preocupaciones de esas que cuando era niño y no tan niño me resultaban aburridas. Ya quiero, en fin, degustar una copa con mis viejos amigos y contar anécdotas de cuando era un niño.

Posted by magras at 09:33:18 | Permalink | No Comments »

Friday, May 9, 2008

Jueves con mi vieja amiga

“Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.”

Proverbio indio

Mirar el reloj, saber que es la hora…
Un saludo, dos besos. Unas palabras que rompan el silencio, porque el hielo se rompió hace ya más de trece años.
Resulta raro entenderme, pero me alegra que entre sus primeras palabras me pregunte por mi viejo perro, arranca una sonrísa interior en el más absoluto de los secretos…
Una duda… ¿Donde vamos? ¿Acaso importa para tener un poco de buenas palabras, algunas risas y una lágrima en recuerdo de nuestras faltas…?
Y unos minutos despues, vino mediante, conversamos, reímos, conversamos…
Nos ponemos serios, hablamos, nos escuchamos…
Y así pasan las horas un día especial entre semana. Así, con esfuerzo para nuestras apretadas agendas, es como nos sentimos amigos.

Sólo así, poniendo un poco de cada parte, se puede valorar las palabras. Porque hay que estar en las buenas, pero hay que estar en las malas.

Posted by magras at 09:27:35 | Permalink | Comments (2)

Sunday, May 4, 2008

La cuenta atrás

De un tiempo a esta parte todo está de vuelta…

A veintidos días para que este sol y su luna se apaguen parcialmente el uno sin el otro, separados y unidos por un sueño, aprendiendo a vivir el uno sin el otro y sin embargo compartiendo el día a día en la distancia. Acostumbrándonos a los besos de fin de semana, a la alegría que transmitirán sus palabras al otro lado del teléfono cuando hablen de no se qué milagro de la vida…

A unas semanas de que Alejandro traiga la alegría a esta casa con llantos que anuncien su llegada a este mundo de locos…

A un mes de exámenes…

A un tiempo incierto de que Mozart apague su corazón, harto de latir desde hace ya más de dieciseis años, y que a pesar de ello, aun viejo y cansado, sigue latiendo con fuerza cuando viene buscando, mimoso, una caricia, cuando al llegar a casa me recibe con ese movimiento de cola que nunca ha perdido…

Sí, de un tiempo a esta parte estoy de vuelta…

Ahora que leo de noche lo que bien podría ser un blog del siglo XIX,  y veo a mis amigos de tanto en tanto porque me he convertido, tal vez voluntariamente, en un ermitaño del hogar, pasando las horas, contando el tiempo…

Y de contar el tiempo se deben hartar los habitantes del silencio allá en el cementerio… Hacía tanto tiempo que no iba por allí… Es todavía raro ir allí a ver a mi iaia… Tal vez me he acostumbrado a ver a mi tío, a mi abuela, a mi iaio, pero todavía no me hago a la idea de ir a estar allí con ella… Me gusta ir solo, tal vez porque no sé más que estar en silencio y pensar, allí la siento más cerca, triste ironía.

El pasado sábado fui en compañía de mi abuelo, que nunca deja de sorprenderme… A sus casi 87 años se subió a una escalera para llegar al nicho más alto y así poder besar la tumba de su hijo. Muy sereno, bajó peldaño a peldaño y besó también la tumba de su mujer, mi abuela, unos nichos más abajo, en la misma columna, donde madre e hijo se guardan silencio eterno.

Posted by magras at 11:28:09 | Permalink | Comments (1) »