Sunday, February 24, 2008

Un día como tantos

Me gusta mirar la lluvía por la ventana de mi habitación.
No es una ventana grande, pero a través de sus cristales me comunico al mundo cuando me encierro, en días como éste, en mi mundo desordenado y alborotado.
Tampoco las vistas que me ofrece son dignas de recomendación a los turitas. Pero me conformo con un pedazo de cielo y los gritos de los chiquillos en la plaza mientras pegan patadas al balón para sentir que hay vida detás de mi ventana.

Me gusta mirar la lluvía por la ventana de mi habitación.
Me refugio del frío, de los problemas, me quedo en silencio y a oscuras mientras escribo, y, de vez en cuando, miro a su través y descubro las gotas cayendo a un ritmo descompasado y gracioso y recuerdo aquella mañana fría en la guardería de Segorbe, cuando una maestra cuyo nombre cayó en el olvido nos invitaba a guardar silencio para escuchar las gotas al romper con el suelo…

Desde entonces, creo, me gusta mirar la lluvia por la ventana.

Posted by magras in 11:49:29 | Permalink | Comments (1) »