El pasado sábado tuvo lugar el enlace entre dos buenos amigos, y me hizo mucha ilusión poder disfrutar de sus miradas que se cruzaban y se regalaban cariño, sus besos, sus abrazos… De ellos al fin y al cabo.
Auxi y Pepe… Pepe y Auxi… El momento en que Pepe entraba a la iglesia sentí que algo bonito iba a suceder… Me habían dicho que iba a haber muchas sorpresas… No sabía aun cuantas!
Cuando entró la novia sólo se me ocurrió sonreir… Ella, casi llorando de felicidad, iba repartiendo besos y guiños a todos los presentes. Mientras, Pepe la esperaba contemplándo cuan guapa estaba. y Germán, el mismo que vio nacer esa relación, el que los vio crecer, esperaba el momento para bendecirlos…
La música que sonó habría agradado a cualquier entendido en el arte del cariño, los primos de Auxi y sus hijos amenizaron la eucaristía con sus flautas, violín y violonchelo.
El lugar del combite, precioso, habría inspirado a cualquiera, no me extraña que el gran Antonio Machado se hubiera alojado allí en su estancia por estas tierras… La comida deliciosa, la tertulia muy agradable, y las sorpresas no cesaban, fue, en fin, una de esas bodas en las que todos se sienten importantes… Un gran detalle fue el que tuvieron con la abuela de Auxi y los tíos de Pepe, por no hablar de las diapositivas con tantas fotos de buenos momentos de la pareja con todos los presentes. Aún sigo alucinando con el regalo de la madrina, y es que Pepe y Auxi tuvieron que dedicar muchísimas horas en escribir una dedicatoria a cada uno de los libros que regalaron, personalizadas todas ellas, sacando a cada uno un don, regalando a todos cariño, porque a esta pareja le sobra para compartir con los demás.
El momento más emotivo de la noche fue el de la entrega del ramo, pero ya no me sorprende nada de la novia, a la que por cierto me siento orgulloso de poder presumir la felicité el primero de los amigos, aunque fue más por sorpresa que por acierto, ya conocéis de mi vergüenza, pero justo pasaba por detrás de ella para tirar la tela que envolvía el puñado de arroz cuando ella, que supo de mi presencia, hizo un pequeño desplante a todos aquellos que fueron a darle la enhorabuena para buscarme la mano, sonreirme y abrazarme… Aunq parezca fácil, es muy complicado describir el momento…
Me alegra formar parte de la historia de esta pareja, en cierto modo la vida nos ha juntado en nuestra historia reciente, ¿quien nos lo iba a decir?, y sólo puedo confesar que me alegra muchísimo este desenlace. No podría haber encontrado mejor pareja que Pepe, y es que como dice Auxi, Dios nos va poniendo estrellitas en el camino de la vida… Pues Dios debe querer mucho a Auxi, y a Pepe!! Desde ahora dejarán de brillar dos estrellitas por luz propia… De ahora en adelante, una nueva estrella iluminará mi vida con más intensidad que nunca.
Viva los novios!!