La memoria de los besos

La memoria de los besos que no dimos, la de los que nos prometimos.

La memoria de los besos que un día quisimos y nunca tuvimos…

La memoria de los besos sin memoria. De las risas que se apagan cuando bajan el telón esos ojos esperanza. La memoria del olvido un instante después del paraíso. Una historia inacabada tras un… punto y seguido.

Porque los besos son el deseo de expresión de un cariño infinito. Fuente de vida innecesaria que alivia, por un instante, el deseo de hablar en el lenguaje del alma. Porque a veces las palabras son incapaces de describir lo que la razón no alcanza.

Si hubo un tiempo que soñé con un verso perfecto para, de una vez por todas, dejar de atormentarme con este blog que mal llevo (aunque no pueda dejar de alimentarlo), hoy quiero soñar con ese beso perfecto que perdure en mi memoria.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Personal | Tagged | 3 Comentarios

Recuperando la voz

Llevo mucho tiempo sin escribir. No he contado, por ejemplo, otra semana santa en un Alustante, si se presta, más manchego. Con su gigante agitando los brazos con tal de espantar al hidalgo caballero que no llega por esas tierras. Tal vez Fernando le haya advertido del frío que por allí se reparte.

He preferido guardar silencio por no vomitar risas, duelos y quebrantos que no conducen a nada más allá de levantar los brazos. Estamos cambiando hábitos aunque sorprenda a mis amigos…

Hoy quiero dejar por escrito un propósito que a escribir no me atrevo.

Hoy empuño un lápiz y dibujo una casita, fría, austera, llena de sueños. Hoy me imagino pequeño. Y pasito a paso voy entrando en cada una de las estancias en busca de una exhalación que manche los espejos. Y sueño despierto… Hoy vuelvo a sentirme abrazado por mis recuerdos.

Iba a escribir una historia de un pasado acumulado de descalabros. Pero he querido volver con una sonrisa. Ya habrá tiempo de sentarnos a brindar y, beber de nuevo, apuntando otra derrota en la barra del bar de los fracasos.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Personal | Tagged | 5 Comentarios

Pongamos que habito en Madrid

Fin de semana lejos de la tierra que más añoro cuando estoy lejos. Alustante es perfecto. El paraíso terrenal. Pero cuando llega el invierno se torna frío en sus entrañas, y las calles y las casonas forman parte de la misma estampa blanca.

Resumiendo, que con el AVE el viaje a los madriles es un paseo. Siempre creí que no podría vivir allí. Madrid es demasiado grande, demasiado frío, demasiado de todo y sin embargo demasiado de nada. Pero una vez marché dispuesto a vivir allí y después de este fin de semana estaría dispuesto a probar de nuevo.

Porque en Madrid, aunque me pese, saben qué ofrecerte para perderte en el pecado. Si la maja se insinúa no eres quién para irte a ver el tres de mayo. Por Velázquez, por el Greco, por Rafael y hasta por Durero que a ese museo mira el mundo entero ¡Si hasta Sorolla, con todo el amor a lo valenciano, fue a dar con sus huesos en esa casa museo!

Porque en Madrid, aunque haya atascos, uno va haciéndose huecos caminando y, aunque las cuestas sean más duras que las llanuras de Valencia, cuentan con un descanso en un palacio acristalado.

Del retiro no me he enamorado, lo siento, más que del río que paseo cada tarde que puedo. Porque lo esperaba más grande, más soñado…

De la puerta de Alcalá tampoco recordaba tanto. Vale que tenga más años que la puerta del mar. Y que hasta sea más grande, y más popular, no digo por la canción, sino por el rebaño que, año tras año, impone su ley de trashumancia y dice que por ahí se pasa…

Porque en Madrid están, entre otros, muchos escritores y poetas que leo porque les admiro y a buen seguro que pronto nos cogeríamos cariño. Porque cumplí un sueño a medias, tomando una caña en el café Gijón a las doce de la mañana. No hubo tertulia pero imaginaba a grandes de la palabra allí sentados y quise probar el cómodo asiento del fondo.

Madrid, eso sí, tiene un Olympo que se extiende por el paseo del prado que no tiene parecido en mi ciudad. Y aunque sea símbolo para merengues y colchoneros, debo reconocer que es hermosa su diosa.

Si además se suma Sabina, mejor dicho, su esencia, en el musical, entenderán que uno pueda ir allí a dejar de pensar… aunque los fantasmas no pagan billete cuando suben contigo al ave. Y se bajan en Atocha y van contigo de paseo por la gran vía y vuelven a entrar en tu mente cuando sueñas como cuando caminas despierto.

Vale que Madrid no es como Valencia, ni tiene el calor familiar que se respira en Segorbe, ni la playa tan cerca como en mi Sagunto natal… No lo podría comparar con Alustante, pero tiene más ambiente, más trabajo, más gente… es diferente. Al menos en Madrid tendría presente Alustante. Tal vez me hospedara en su calle.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Alustante | Tagged , | Dejar un comentario

Este va sin título

Hoy escribo desde la rabia incontenida. Porque suena Sabina, y nada es ya como el mundo genial de las cosas que dices. Y el tren de la primavera me arrebata ahora lo que me dio el tren del invierno y nada es lo que era… me pregunto si hoy ya no vale todo por nada…

Pero pasa que hoy me voy a los madriles, con billete de vuelta para mi lamento, y barna se me queda colgada en el tiempo y el destino, caprichoso y cabrón, me ha vuelto a pillar en un renuncio.

Toca aguantar el chaparrón y no recuerdo cómo eran esos pasos que me enseñó el fulano que bailaba bajo la lluvia. Resumiendo, que necesito hacer correr el tiempo y pisar Alustante de nuevo…

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Personal | Tagged , | 1 Comentario

Alustante cierra las puertas a Adán y Eva

Alustante en semana santa es, sin duda, el paraíso. Sobre sus tierras castellanas se distinguen todos los colores. Y se encienden y se apagan, y se tornan vivos mientras el sol acaricia esta estampa.

Las puertas del cielo no están abiertas para Adán y Eva. No hay más besos para ellos más allá del séptimo cielo…

Fueron a buscar consuelo lejos de la chimenea. Pero las olas no llegan a la orilla porque en sus caras no se dibuja una sonrisa.

Subieron hasta el infierno y allí tratan de detener el tiempo. Pero ni la tierra se mueve pese a la furia con que se agitan las aspas del molino.

Hoy no hubo caricias para dos prófugos del paraíso. A media noche el reloj se detuvo a una hora maldita.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Alustante | Tagged | 4 Comentarios

Porque me lo pidió Fernando

Ayer mismo aposté con un amigo que iba a hacerlo. Escribir sin motivo… no tengo remedio

Tengo un poema por empezar. Y una canción que nunca puedo terminar de escuchar… Tengo una ilusión, una sonrisa, una lápida, un llavero y hasta un cigarrillo que no consigue viciarme al tabaco.

He descubierto que los sueños a veces se fastidian en el último momento. Y que hay ilusiones que no están al alcance de cualquiera. Hay conversaciones que duran lo que duran un bocadillo, un café y dos besos…. y otras que sólo suceden en tus pensamientos.

Hay momentos que se me antoja parar el tiempo. Pero éste se empeñó en ser eterno y no se detiene ni un momento. Otras, en cambio, quiero convertir las horas en segundos. Pero su arrogancia se retuerce en sus agujas que parece que retroceden y siempre es nunca y nunca es pasado mañana…

Y pasa que hoy es un día de esos que vale todo por nada mientras el tic-tac del reloj no se para y el despertador amenaza con atormentarme mañana.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Personal | Tagged , | 2 Comentarios

Por hundir a la orquesta del Titanic

Me falta un gin-tonic en el cuerpo para escribir un buen soneto. El caso es que hoy toca hundir, por fin, a la orquesta del Titanic. Demasiado tiempo a flote sin que el agua llegue al camarote, donde estarán, tranquilos y seguros, la dama y el idiota.

Sucede que uno se acostumbra a ejercer literatura en la sombra. Va leyendo, soñando despierto. Va descubriendo por ejemplo, que a Laura no le gustan los payasos. Áspid tiene frío y yo no sé coser abrigos. Que la Solateras desprende talento por sus versos y hasta le ha salido una competidora que mejora en cada estrofa.

Pero estas manos que se enredan enhebrando no son capaces de firmar sobre algo cuerdo. Así que, por dar capricho a Fernando, escribo de nada y relleno un cuento.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Personal | Tagged | 6 Comentarios

La orquesta del Titanic

La orquesta del Titanic sonaba mientras tu risa dibujaba una réplica en la mía.

La orquesta del Titanic temblaba y asumía su final sin importarle un rábano el qué vendrá. Y como si fueran sólo ocho versos, uno a uno, fueron cayendo…

Y mientras la orquesta toca, el mar abre su boca. Y sin sacar los dientes,va engullendo aquel enorme pez por la cola.

Y mientras la orquesta toca, la dama baila en la popa. Y un idiota sigue en la barra esperando su cubata.

Pero en esas que se miran, la dama y el idiota, y ella le pregunta por qué y él calla y mira su copa.

Pero en esas que se asustan, la dama y el idiota, y ella baila y sonríe mientras él se agarra sin esperanza a la barra.

Poco a poco termina su función. Sin pasión, sin un adiós. Les basta con una mirada para saber que ella seguirá bailando con el alma mientras él destroza su esperanza.

Y mientras la orquesta toca, va sonando una musiquilla sorda. A alguien le dio por apagar luz y aquel idiota no quiso marchar sin su cubata. Y la dama baila y baila, en el fondo del mar ahora. Y la orquesta suena a cada eructo de una concha. Y mientras la orquesta toca, este es otro final de la misma historia.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Literatura, Personal | Tagged | 2 Comentarios

Show must go on!

Me disponía a ejercer de nuevo de escritor de oficio cuando en el último suspiro y, por diversos motivos, me decidí a manchar febrero.

Sucede que hoy mismo, que un genial poeta me acepta amistad en Facebook, otra genial escritora, con el punto amargo que desata la pasión por las letras y cuyo veneno me ha conquistado, me ha dicho que tal vez se borre de mis contactos.  Y pasa que mientras nos despedíamos afectuosamente para seguir escribiéndonos, he creído oportuno dejarle un mensaje en la arena de la playa. Pero este viento cabrón no tiene mejor pasatiempos que borrar un hasta luego, y cada vez que escribo un punto y final él me marca tres puntos suspensivos.

A punto de acostarme estaba cuando Pablo me ha dado una noticia de esas que te alegra. Porque Pablo, como Fernando, están hoy con motivos para seguir creyendo. Y me alegra especialmente que Pablo haya buscado mi nombre para compartir conmigo que en el tercer intento ha hecho pleno. Y que esta vez sí, persigue su sueño. Me hace partícipe y me alegro. Y ponemos fecha para brindar, con su mojito y mi gintonic, con su guitarra y mi afónico talento, mientras Pablo cuenta en su blog historias de colegios en technicolor y da forma y vida a su sueño

El invierno ha dejado paso a un viento enfurecido, no es para menos con la que está cayendo. Y Valencia, con su luna de testigo, se recoge a la venida del frío en portales que den abrigo a los Tolitos. Me duele especialmente uno. Me jode especialmente la sentencia del juicio.

Si todavía se preguntan que a qué santo todo esto el título lo deja claro. Y mañana Sabina y su primo el Nano volverán, juntos de la mano, a sonar por tapar el vacío que dejó aquel piano. Suena un 7 de febrero de nuevo la orquesta del Titanic y me pregunto cuándo podré ir a verlos. Hoy especialmente, y con todo lo que sé ahora mismo, me alegro de robar unos minutos al sueño por contar lo que pienso. Porque, recordando uno de los poemas más preciosos de Neruda, me entró la imperiosa necesidad de abrazar el vacío.

Ahora que me he confesado me van a permitir que vaya apagando… Las velas se consumen sin remedio en el café de las luces, donde los cafés saben a poleo. Ruego no se confunda con el café de las horas. Pero de ello hablaremos en otro momento…

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Personal | Tagged , , , | 3 Comentarios

El piano de la habitación de al lado

Esta semana el tema era de músicos y yo quería escribir un buen micro. Porque sí. Porque ya toca. Porque, de un tiempo a esta parte, ejerzo como escritor de oficio incapaz de levantar la pluma para rellenar un micro con un tema impuesto.

Porque esta vez tenía en mente a quien inspirara el texto. Pero no sé si por falta de ganas o quizá de tiempo que, llegado el momento, tocó improvisar de nuevo.

El caso es que hace ya cinco años que no suena el piano de la habitación de al lado. De vez en cuando, tal vez por rellenar su recuerdo, dejo escapar unas notas de la minicadena por la ventana.

El caso es que hoy tenía previsto firmar un micro por alguien a quien admiro. De nombre innombrable, me conoció por un descuido.A punto de pulsar el intro estaba cuando recibí sus palabras, frías como este día. Cambié de idea, les dejo el micro del músico que acabó en estropicio:

Por esas notas sostenidas en el aire, al tiempo que se seca tu garganta, quise ser poeta del lenguaje de los dioses. Porque el pentagrama suena sin decirnos nada, expresando sentimientos que bombean por cada sístole, una corchea. Porque acompasa tu sonrisa y mis dedos en su danza…

Por ese sonido capaz de expresar los sentimientos, quise ser poeta del alma.

Esta boca también es tuya:
  • Facebook
  • RSS
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
Posted in Personal | Tagged , | 2 Comentarios